EL ACEITE DE OLIVA PARA LA SALUD CARDIOVASCULAR

El Aceite de Oliva forma parte de nuestra cultura, siendo la principal grasa presente en la dieta mediterránea.

Son múltiples las propiedades saludables que se han asociado a los beneficios del Aceite de Oliva.

Los efectos beneficiosos de su consumo vienen dados por su composición en ácidos grasos y por sus componentes antioxidantes.

El principal ácido graso del aceite de oliva es el oleico, un ácido graso monoinsaturado. También contiene, aunque en menor medida también saturados y poliinsaturados (destacando el omega 3).

En la composición del aceite de oliva, encontramos otras sustancias que no forman parte de la fracción oleosa, como son carotenos, esteroles, compuestos fenólicos, éteres o ésteres.

El Aceite de Oliva Virgen es un alimento con un alto contenido en sustancias antioxidantes y vitaminas. Es rico en otros compuestos naturales como los carotenos de enfermedades crónicas como, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular .

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Los polifenoles son sustancias conocidas por su poder antiinflamatorio y antitrombótico.

Ejercen un efecto cardioprotector ante la arterioesclerosis, un proceso de estrechamiento y endurecimiento de las arterias debido a la perdida natural de elasticidad asociada al transcurso de la edad.

La arterioesclerosis es responsable de un gran número de enfermedades cardiovasculares, tales como la angina de pecho, infarto de miocardio… Se ha demostrado que los polifenoles ejercen la función endotelial, aportando mayores concentraciones de óxido nítrico, que disminuyen el estrés oxidativo y el riesgo isquémico.

El Aceite de oliva es también rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada que ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, reduciendo los niveles de colesterol LDL (malo) en sangre, a la vez que hace aumentar  el colesterol HDL (bueno), otro beneficio más que hace de este alimento, un jugo saludable.

ACEITE DE OLIVA Y SALUD CARDIOVASCULAR 

Entre los numerosos beneficios de este aceite, encontramos:

  • La disminución del riesgo cardiovascular.
  • Ayuda a controlar otros trastornos que aumentan el riesgo como la diabetes o la obesidad.
  • Ayuda a las lipoproteinas a ser más resistentes a la oxidación (el proceso oxidativo es un determinante para el desarrollo de las enfermedades coronarias y vasculares, produce inflamación y arteriosclerosis). A diferencia de los ácidos grasos poliinsaturados, el aceite de oliva de la dieta ayuda a las lipoproteínas a ser más resistentes a la oxidación, previniendo la formación de placas de arterioesclerosis.
  • El ácido oleico, componente principal del aceite de oliva, contribuye a disminuir el colesterol LDL, sin reducir los niveles de HDL.
  • Al ser un proceso inflamatorio, se ha demostrado que ácidos grasos como omeha 3 reducen los síntomas y disminuyen la incidencia de estos procesos gracias a su acción inunosupresora. Sin embargo, debido a este efecto pueden hacer al individuo más susceptible frente a la infección. Los ácidos grasos monoinsaturados también se les ha atribuido propiedades antiinflamatorias, aunque más molestas, en cambio, no reducen la respuesta inmune del individuo de forma tan drástica.
  • Un valor añadido del aceite de oliva para las personas que están tomando medicamento anticolesterolemiante es que se ha observado que su consumo mejora el efecto de dicho fármaco frente a la ingesta de otras grasas como el aceite de girasol.

INGREDIENTE BÁSICO EN LA DIETA

La ingesta diaria recomendada de aceite de oliva es el de 3 a 6 cucharadas soperas al día. 

Esta cantidad incluye tanto la que se utiliza para cocinar, como para aliñar.

El aceite es un muy buen complemento de las ensaladas, el pan tostado y como aliño de pastas y arroces. Es la mejor opción saludable para reemplazar las salsas procesadas ricas en grasa saturada.

Una buena idea para añadir sabor es dejar ajo, pimentón, guindilla o cualquier sustancia en aceite de oliva varios días. De esta manera se fundirán ambos sabores, lo que hace que sea especialmente sabroso.

Por todo lo expuesto, para disminuir el riesgo cardiovascular y en general mejorar la salud, es recomendable volver a las viejas costumbres de la dieta mediterránea y utilizar este alimento como principal grasa de la dieta.