EL OLIVO

El olivo es uno de los arboles más duros que existe, aunque no tolera temperaturas inferiores a los -10º C soporta las heladas del invierno típicas del clima mediterraneo y las sequías del verano que cada vez se alargan más en el tiempo. El componente climático que más daña a este árbol frutal es el viento.

Tiene unas medidas entre los 2 y 10 metros de altura, es de hoja perenne y con una capacidad de vivir y producir durante cientos de años.

El tronco es tortuoso, grueso y ramificado. La corteza es lisa con tonalidades gris claro cuando el olivo es joven, con los años se fisura y se oscurece. La madera es dura. La copa redondeada, apretada e irregular, las hojas son simples, coriáceas y lanceoladas, tienen los bordes enteras y el ápice agudo.

El olivo es un árbol frutal, a finales de marzo empieza a florecer, pero es en abril y mayo cuando salen las flores verdaderas. Son pequeñas y actinomorfas con simetría radiada. La corola es de color blanco o blanco amarillento, con cuatro pétalos soldados por la base, el cáliz es pequeño formado por cuatro sépalos soldados. El androceo está formado por dos estambres soldados a los pétalos. El gineceo es  bicarpelar, es decir, formado por dos carpelos soldados que forman el pistilo que está compuesto por un ovario súpero, un estilo corto y un estigma bilobular y papiloso.

El fruto del olivo es la aceituna. Es un fruto en drupa pequeño que tiene forma elipsoidal o globosa más o menos simétrica. Tiene la semilla encerada en un endocarpio duro que forma el hueso el que se solidifica de 4 a 6 semanas después del inicio de la formación del fruto y se endurece hasta 3 meses después.

La semilla alcanza la madura justo antes de que el fruto cambie de color en el estado dicho “maduración verde”. El crecimiento del fruto se detiene cuando éste empieza a cambiar de color. Su color puede tomar diferentes tonalidades, que oscila de verde a rojo, pero cuando madura se vuelve negra.

El olivo presenta de forma muy acusada el fenómeno de la contracampaña, tiene la tendencia de manera natural a producir cada dos años. La producción sucede lentamente y progresiva, pero de manera duradera entre 1 y 7 años. Este es el período de instalación improductiva, la producción sucede lentamente y progresiva, pero de manera duradera entre 1 y 7 años. hasta los 35 años el árbol se desarrolla y experimenta un aumento progresivo de la producción; entre los 35 y los 150 años, el olivo alcanza la plena madurez y su producción óptima, y, a partir de los 150 años el árbol envejece y sus rendimientos son aleatorios.

Las aceitunas, así como el aceite que se obtiene de su prensado, son elementos muy comunes usados en la dieta mediterránea.

La aceituna es un alimento con gran valor nutritivo que contiene pocas cantidades de azúcar y que suele comerse en aperitivos y ensaladas.

El aceite de oliva es el elemento diferencial por excelencia de la alimentación mediterránea. Se utiliza tanto para aliñar como para freír alimentos. Su composición lipídica aporta ciertos ácidos grasos que son esenciales para nuestro organismo y ayuda a algunas vitaminas a ser absorbidas por el cuerpo humano.